Los padres por lo
general son los que cubren las necesidades afectivas de los hijos y los que les
enseñan no sólo a expresar los sentimientos propios, sino también a descubrir y
comprender los de los demás. Si los padres no saben mostrar afecto y comprender
lo que necesitan y sienten sus hijos, éstos tendrán dificultad para expresar
sus propias emociones y por consiguiente, interpretar y sentir las ajenas, de
ahí la importancia de utilizar un lenguaje empático, para lo que Goleman
(1995), señala que: "La conciencia de uno mismo es la facultad sobre la
que erige la empatía, cuanto más abierto nos hallemos a nuestras propias
emociones, mayor será nuestra destreza en la comprensión de los
demás".(p.66)
Ejemplo de Asertividad para practicar con las personas que nos rodean:

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